Event Manager: una figura cada vez más relevante y demandada por las empresas

Desde que trabajo en el sector de los eventos, ha habido muchos cambios, tanto en las agencias, como en el propio desarrollo de los eventos y sobre todo en el funcionamiento de los departamentos de Marketing de las empresas.

Anteriormente, el cliente necesitaba contratar una agencia de confianza, con un buen equipo, que gestionara el evento integral, sólo con cierta ayuda por parte del cliente. Pero claro, los presupuestos eran altos aunque, de alguna manera, siempre había presupuesto.

Posteriormente este tipo de servicio fue cambiando, por la profunda crisis que nos tocó vivir, que redujo considerablemente los presupuestos destinados a Marketing y Eventos y el consiguiente aumento del control de gastos por parte del cliente.

Esto provocó varias acciones, como la apertura de concursos para conseguir eventos, el incremento de la competencia entre agencias, clientes que se nutren de varias ideas/propuestas sin coste adicional, proveedores que se diversifican y que empiezan a ofrecer su producto al cliente directamente, facilidad para encontrar proveedores por internet… Esto ha debilitado a las agencias que, con un buen equipo profesional, no tienen una continuidad de trabajo, lo que les impide ser más estables y fuertes.

Además, los departamentos de marketing de las empresas han crecido y aumentado el número responsables para cada uno de los puestos, por lo que pueden optimizar sus presupuestos y ahorrar costes en contratación de agencias, ya que sus responsables son los que realizan y gestionan sus propios eventos (amen de tener ya proveedores de confianza que trabajan directamente con ellos).

Pues bien, una vez puestos en situación, aparece una nueva figura que demanda el mercado: el Event Manager. Se trata de un experto en eventos, que se posiciona entre el cliente, los proveedores y los patrocinadores. Es “los ojos del cliente” para coordinar el desarrollo y producción del Evento, Congreso o Feria. Es el director de orquesta que tiene que dirigir todas las partidas, asistir a reuniones y reportar al cliente. ¿Os acordáis de la famosa frase del programa Apolo, “¡Houston tenemos un problema!”? Pues el Event Manager es Ed Harris en la película “Apolo XIII”; está ahí para coordinar y solucionar cualquier eventualidad y por supuesto, con éxito.

A mi modo de ver, esta nueva figura tiene muchas ventajas, ya que el cliente descarga la responsabilidad y el trabajo que no puede o no sabe hacer, en un profesional cualificado. El cliente, de esta forma, también supervisa y está informado siempre de cualquier pormenor del evento, controla el presupuesto y contrata proveedores de su absoluta confianza.

Es perfecto para todo el mundo: para el Event Manager, porque hace un trabajo que conoce a la perfección y que le gusta, coordinando a los equipos y para el cliente, porque el Event Manager sólo cobra por sus servicios, sin tener que esperar que sus ingresos vengan por recargos de otras partidas subcontratadas.

 

 

Nacho Redecilla

Ceo & Event Manager en Naber

 

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