Utilizar el neuromarketing en los eventos

Utilizar el neuromarketing en los eventos

¿Qué es el neuromarketing? Se trata un campo de investigación que estudia las respuestas cognitivas y sensoriales de los consumidores a los estímulos de marketing y está totalmente revolucionando el sector de la publicidad y de los eventos.

Los métodos tradicionales de comercialización están siendo reemplazados por este enfoque científico que ofrece posibilidades de conocer qué es lo que atrae a los asistentes a congresos, qué es lo que les emociona y qué despierta sus sentimientos. Una información muy útil para hacer eventos cada vez más personalizados.

El event planner tiene como objetivo, entre otros, lograr que los sentimientos que se producen durante un evento sean positivos. Entre otros trucos debemos tener en cuenta estos aspectos para que nuestra estrategia de neuromarketing funcione.

¿Cómo ha evolucionado el neuromarketing?

Antes el del marketing y el de la ciencia neurológica eran dos cosas totalmente separadas, el neuromarketing los ha unido. Como explicó Renvoise, en el marketing tradicional, preguntas a tus clientes qué es lo que quieren” y en función de sus respuestas se establece una estrategia. Pero, cuando preguntas a tus clientes qué es lo que quieren, la realidad es que no lo saben”.
Y frente al marketing tradicional, se sitúa el neuromarketing, con el que también “preguntas a los clientes que quieren pero no vas a creer lo que dicen, sino que vas a mirar las variaciones en su comportamiento o fisiología” a través de una serie de técnicas: descodificación facial, eye tracking, análisis de voz, respuesta galvánica de la piel, encefalografía (EEG) o resonancia magnética funcional (fMRI).

Antes de que la gente decida, o cuando decide, no utiliza un cerebro, utiliza tres”.

Tres cerebros, o tres secciones cerebrales que se pueden clasificar en neocórtex, o la parte que sirve para procesar la información racional; el segundo nivel, que tiene que ver con la generación y proceso de las emociones, y el tercero, o reptiliano, que es el responsable del instinto. La ciencia ha demostrado que las dos partes inferiores del cerebro tienen un mayor poder sobre la toma de decisiones que el nivel superior o neocórtex. Además, el impacto de las secciones 2 y 3 sobre el neocórtex es mayor que el del neocórtex sobre estas secciones. Es por esto que la estimulación de la parte más susceptible del cerebro, el cerebro reptiliano, será la que sirva después para crear el modelo de negocio adecuado.

Renvoise explica que existen seis estímulos capaces de influir sobre el cerebro reptiliano:

egocentrismo, contraste, perceptibilidad – tangible, principio y fin, visual y emocional.

Estos seis estímulos han sido traducidos en cuatro pasos para llevarlos a las prácticas empresariales:

1. Diagnosticar la enfermedad, porque la gente es egocéntrica y no le importa la persona que le está vendiendo algo, sólo por lo que ese producto le hará.

2. Diferenciación, ya que “el problema del mundo de hoy es que la similitud entre productos es muy alta”, por lo que el trabajo de la gente de marketing es resaltar el contraste.

3. Demostrar la ganancia, asegurarse de que los clientes percibirán psicológicamente el valor que reciben.

4. Lanzar el mensaje al cerebro reptiliano.

¿Cómo aplicar el neuromarketing en los eventos?

Al cerebro reptiliano no le gustan las palabras, no son suficientemente tangibles. En su lugar, a este tipo de cerebro le gustan las imágenes, por lo que cuando se está comunicando algo a la gente, seremos mucho más eficaces si se les puede mostrar algo visual en lugar de hablar con ellos. En los eventos ganaremos a nuestra audiencia utilizando elementos que estimulen al cerebro reptiliano, tales como imágenes, recursos audiovisuales, aromas u objetos que se puedan tocar y manipular.

La investigación neuronal y sensorial detrás del mundo de la comunicación, y más aún de los eventos, se ha convertido en algo cada día más complejo y sofisticado. Continuamos trabajando para descubrir los deseos y las ambiciones de nuestros clientes.

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