Herramientas VR: visualiza tu stand en 3D antes del día D

Diseñar un stand puede parecer sencillo en papel, pero cuando se trata de imaginar cómo se sentirá, cómo fluirá el público o si ese rincón tan bonito funcionará realmente, el papel se queda corto. Por eso cada vez más marcas confían en la realidad virtual para tener una idea clara y realista de su espacio antes de que se monte. Nada de suposiciones. Nada de sorpresas de última hora.

Las herramientas VR para stands han cambiado la forma de trabajar: permiten moverte por tu espacio, ver cómo respira, ajustar lo que no encaja y, en definitiva, tomar decisiones con seguridad. En este artículo te contamos cómo funciona todo esto, por qué no es solo una cuestión de tecnología y cómo puede marcar la diferencia en tu próxima feria.

Ver para creer... y decidir mejor

Si estás valorando alquilar un stand o diseñarlo desde cero, este artículo es para ti. Aquí te explicamos cómo se integra la VR en el proceso real de diseño de un stand, qué beneficios aporta a cada fase y cómo puede ayudarte a mostrar mejor tu marca desde el minuto uno. Te daremos ejemplos concretos, comparativas útiles y consejos prácticos que hemos visto funcionar en muchos proyectos.

Cómo cambia todo cuando ves tu stand antes del montaje

La diferencia entre imaginarlo y recorrerlo

Seguro que has visto renders espectaculares en PDF, incluso en 3D. Pero otra cosa es poder moverte por el espacio, mirar hacia los lados, ver si una gráfica impacta desde lejos o si la zona demo realmente destaca. Con las herramientas VR eso es exactamente lo que puedes hacer: meterte dentro del stand antes de que exista.

Esto no es solo para ver si queda bonito:

  • Te ayuda a detectar fallos o puntos ciegos que solo se ven caminando por el espacio.

  • Facilita que todo el equipo (incluso quien no sabe leer planos) entienda y valore el diseño.

  • Es una forma mucho más potente de presentar una propuesta a dirección o a partners.

Dos ejemplos que lo dicen todo

  1. Un cliente del sector foodtech quería asegurarse de que su zona de showcooking se viera bien desde el pasillo principal. Con la VR, recorrieron el stand desde distintos ángulos y vieron que una mampara bloqueaba la visibilidad. El equipo ajustó eso antes del montaje.

  2. Otro cliente industrial necesitaba que una pieza de maquinaria se viera desde varios accesos. En la simulación VR vieron que quedaba escondida tras una columna. Se movió todo un módulo para corregirlo... sin tener que desmontar nada.

Así se integra la realidad virtual en el proceso real

En proyectos como los que desarrollamos en Naber Integral, la tecnología no sustituye al diseño: lo acompaña. Así es como solemos integrarla:

  1. Empezamos con un briefing detallado, donde el cliente nos cuenta qué necesita conseguir y cómo quiere que se sienta el stand.

  2. Diseñamos en 3D, ya pensando en recorridos, alturas, flujos, visibilidad...

  3. A partir de ahí, generamos una versión VR navegable, que puede verse desde el navegador o con gafas.

  4. El cliente entra, recorre, comenta. Ajustamos lo que haga falta. Y cuando decimos ajustar, es de verdad: colores, formas, zonas, todo.

  5. El día del montaje, el resultado final es exactamente lo que se había visto en VR. Sin sustos.

¿Por qué es mejor que un render?

Porque la VR te permite sentir el espacio antes de montarlo. No es lo mismo ver una imagen que moverte por el stand como si ya estuvieras allí. Te da una comprensión total, facilita decisiones, sorprende a quien lo ve y ahorra tiempo y malentendidos. Puedes hacer cambios al momento, compartirlo con todo el equipo y tener la seguridad de que todo funcionará cuando llegue el día del montaje. 

Qué pasos seguir para aprovechar al máximo la VR

1. Saber qué quieres conseguir

La VR no hace magia por sí sola. Es clave tener claro para qué vas a ese evento: ¿visibilidad? ¿contacto directo? ¿experiencia de marca? Según el objetivo, se priorizan zonas, recorridos, espacios de encuentro o de impacto. Y eso es lo que después podrás validar en la experiencia virtual.

2. Diseñar bien antes de visualizar

No se trata de modelar un espacio y ya está. Tiene que estar bien pensado: flujos, zonas de paso, iluminación, gráficos... Si eso no está bien, la VR solo te mostrará errores. Por eso lo ideal es trabajar con profesionales que dominen el diseño de stands, no solo la parte 3D.

3. Usar la herramienta como si ya estuvieras en la feria

Cuando te metas en el entorno VR, no lo veas como una demo: míralo como si estuvieras allí. Pasa por los accesos, mira desde lejos, comprueba si algo te bloquea, si entiendes lo que ves. Es la mejor forma de asegurar que el diseño funciona en la vida real.

4. Compartirlo con el equipo

Uno de los grandes valores de la VR es que puedes enseñar lo mismo a todo el mundo: marketing, dirección, ventas… Todos ven el mismo espacio, entienden los cambios, y es mucho más fácil avanzar sin malentendidos.

5. Usarlo también como herramienta de venta

Muchas empresas lo usan también para enseñar el stand a clientes antes de la feria. Es más potente decir “te esperamos aquí” cuando puedes mostrar exactamente cómo será ese “aquí”.

Recursos que potencian aún más esta experiencia

Softwares que usamos según el proyecto

  • SketchUp Viewer: ideal para revisar desde el navegador o móvil.

  • Unreal Engine: para proyectos con más detalle visual.

  • Enscape: muy útil para cambios rápidos en tiempo real.

  • Unity + Oculus: para presentaciones inmersivas con gafas.

La clave no es usar el software más potente, sino el que mejor se adapta al tipo de proyecto.

Cosas que puedes simular (y que ayudan mucho)

  • Iluminación según el horario del evento.

  • Flujo de personas (para ver por dónde entra la mayoría).

  • Zonas de espera o alta afluencia.

  • Cómo se ve el stand desde lejos.

Usos reales por sector

  • Tecnología: para ver cómo se integran pantallas, demos y zonas interactivas.

  • Alimentación: probar visibilidad y recorrido entre zonas de degustación.

  • Salud: comprobar si hay privacidad suficiente o si el espacio está bien distribuido.

  • Industrial: anticipar accesos, puntos de anclaje, recorridos con maquinaria.

Preguntas que suelen hacernos

¿Necesito gafas sí o sí?

No. Puedes ver el recorrido desde tu ordenador o tablet. Las gafas ayudan, pero no son obligatorias.

¿Puedo cambiar cosas después de ver el diseño?

Claro. De hecho, ese es el objetivo: ver si todo encaja y hacer ajustes antes de construir.

¿Esto encarece el proyecto?

No tiene por qué. En la mayoría de casos, forma parte del proceso normal de diseño. Y suele ahorrar costes al evitar errores.

¿Sirve para enseñar a otros?

Sí. Puedes usarlo para presentar a clientes, inversores o equipo. Ayuda a explicar y convencer sin dar muchas vueltas.

Ver antes de construir: la tranquilidad que necesitas

En el mundo ferial, no hay segundas oportunidades. Por eso cada vez más marcas usan herramientas VR para visualizar, validar y ajustar su stand antes de llegar al montaje. Es una forma más realista, clara y segura de trabajar.

En Naber Integral lo hacemos así desde hace tiempo, porque sabemos lo útil que es para el cliente ver lo que va a recibir. Si estás preparando tu próximo evento, y quieres evitar sorpresas, hablemos. Podemos ayudarte a verlo claro antes de dar el paso.

Anterior
Anterior

Iluminación estratégica: realza tu stand y capta todas las miradas

Siguiente
Siguiente

Descubre Mi Canal de YouTube: Una Ventana al Mundo de los Eventos